Jul 09
No sabemos si el señor ese dia se levantó con el pié derecho o si puso una velita a su santo favorito.
De lo que nos cabe duda es que la suerte estuvo totalmente de su parte en ésta increible jugada de bolos, de la que debió salir orgullosísimo.
Fijáos bien, como la segunda bola, aunque despacio, pega el golpe de gracia.
Increible de verdad!!
