El dueño de la perrita de éste video, ha tenido una gran paciencia para enseñarla a bailar.
Claro, que la perrita es muy lista y además debe tener una gran fuerza en las patas, por que pasa todo el baile sin posarse ni una vez en el suelo con las patas delanteras.
Además, en ningún momento deja de mover la colita, lo que quiere decir que le agrada el baile.
Veréis que bien baila Carrie, la perrita bailarina.
Seis soldados israelíes que patrullan las calles de Hebrón, se lanzan a bailar al ritmo de Kesha, cuál West Side Story.
Aunque los seis bailarines pueden ser sancionados y pesar de las criticas de las autoridades palestinas, me parece una gran lección para el mundo que ante tanta guerra, unos soldados aún conserven la ilusión y las ganas de bailar.
Pensemos además que la coreografía no es algo espontáneo, lo que significa que sus raitos de ensayos debieron suponer tambien un rato de entretenimiento para ellos.