Simpatiquísimo video del cruel destino que corren unos huevos a manos de una perversa joven cocinera.
Acostumbrados a su cartoncito y el fresco de la nevera, asisten atónitos al final de alguno de sus compañeros, que pasan de ser huevos felices a huevos fritos.
Uno de ellos, ante la presión se lanza al vacio y acaba como huevo incordioso, de esos que cuesta un triunfo recoger del suelo.
Los demás, aterrados por el fin que les puede esperar, suspiran aliviados cuando su cartón es devuelto al frigorifico, pero..¿podrán pegar ojo esa noche?.